La celebración del Carnaval tiene su origen probable en fiestas paganas, es decir, en un conjunto de creencias milenarias, tal como las que se realizaban en honor a Baco -Dios del vino, en Galia, celebración que tenía lugar con la recolección del muérdago; o las fiestas que se realizaban en honor del Buey Apis en Egipto; o las de Dionisos en Grecia; o de las Lupercales y Saturnales romanas, ésta última en honor a Saturno, en la cual había gran libertad y alegría, así como intercambio de regalos y un mejor trato para los esclavos.
En cada pueblo, paseaban en procesión por las calles las imágenes de sus divinidades, representando la idea del equilibrio entre las fuerzas de la Naturaleza y la armonización que los seres vivos tienen, así por ejemplo: "el pueblo lanzaba flores y los sacerdotes quemaban incienso salpicando a la muchedumbre con agua perfumada y magnetizada", de allí es donde se desprende el carnaval tradicional.
La primera concentración carnavalesca se localiza en Egipto. La fiesta era nada más que danza, cánticos y los participantes usaban máscaras y disfraces como símbolo de la inexistencia de clases sociales.
Después la tradición llegó a Grecia. Allá por el siglo VI a.C. donde existía la costumbre de pasear un barco con ruedas (carrus navalis) donde la gente bailaba todo tipo de danza. En Roma el carro era dedicado a la diosa egipcia Isis, propagando el culto a los celtas y germanos.
Las ceremonias tenían un punto en común: estaban asociadas a fenómenos espirituales, astronómicos y ciclos naturales y se manifestaban a través de expresiones como la danza, los cánticos, la sátira, las máscaras y el desorden. En una sociedad con tantas diferencias sociales, las fiestas suplían la necesidad de libertad para todos. Ricos y pobres se mezclaban durante el carnaval sin reconocerse.
Enseguida el Carnaval llega a Venecia y de ahí a todo el mundo. Poco a poco fue moldeando sus características, dependiendo de las costumbres propias de cada país. Así pues, hoy en día el Carnaval se define a través de máscaras, disfraces, carrozas, desfiles, bailes, etc.
Según algunos historiadores, los orígenes de las fiestas de Carnaval se remontan a las antiguas Sumeria y Egipto hace más de 5.000 años, con celebraciones similares a la época del Imperio Romano, desde donde se difundió la costumbre por Europa, siendo ella traída a América por los navegantes españoles y portugueses colonizadores del siglo XV.
Estas fiestas de antigua tradición, fueron conservadas y asimiladas por la religión católica, a pesar de su inclusión en el calendario litúrgico romano, el Carnaval nunca fue una festividad agradable al catolicismo, sino apenas tolerada por éste.
Es de hacer notar que existen además, ciertas fiestas privadas como bodas, bautismos, cenas fúnebres u otras y diversas celebraciones agrícolas (vendimia, matanza de reses, etc.) que en cierto sentido siguen conservando aún hoy, un carácter carnavalesco más o menos marcado.
Aunque en verdad el carnaval atravesó y absorvió todos los rasgos de esas celebraciones y se ha convertido en la fiesta popular por excelencia, como lo definía Goethe: "...Nada de brillantes procesiones ante las cuales el pueblo deba rezar y asombrarse; aquí uno se limita a dar una señal que anuncia que cada cual puede mostrarse tan loco y extravagante como quiera y que, con excepción de golpes y puñaladas, casi todo está permitido".
En nuestros días, las fiestas de Carnaval se han separado completamente de cualquier sentido mítico o religioso y al debilitarse ese sentido, la oposición entre lo divino y lo humano se traslada a las jerarquías sociales, el desborde trasciende el Carnaval y en este nuevo escenario el orden social lo crean y lo alteran a su vez los mismos hombres.
Datos tomados de la web
Consulta del libro: Mitos, Sueños y Misterios de Mircea Eliade


